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| La Transfiguración del Señor |
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TRANSFIGÚRAME
Transfigúrame, Señor, transfigúrame.
Traspáseme tu rayo rosa y blanco.
Quiero ser tu vidriera,
tu alta vidriera azul, morada y amarilla
en tu más alta catedral.
Quiero ser mi figura, sí, mi historia, pero de Ti en tu gloria traspasado.
Quiero poder mirarte sin cegarme,
quiero convertirme en tu luz, tu fuego altísimo,
que arde de Ti, y no quema ni consume.(…)
Si he de transfigurarme hasta tu esencia,
menester fue primero ser ese ser con límites,
hecho vicisitud, camino de figura,
pues sólo la figura
puede transfigurarse.
Toma (…) mis curvas de pecado,
justifícamelas, compensa y recompensa
mis áreas caprichosas de colores de furia,
mi cristal emplomado y tan frágil,
émulo de tus Ángeles traslúcidos,
mi fábula de niño, tu parábola
que esperaba de siempre tu visita de sol.
Pues figura me hiciste y me parezco
a mí mismo en mi vitral naturaleza,
¡Oh, mi Hermano en María! Transfigúrame.
Pero a mí sólo no. Como a los tuyos (…)
purifícame también a todos
los hijos de tu Padre
que te rezan contigo o te rezaron
o acaso ni una madre tuvieron
que les guiara a balbucir el padrenuestro.(…)
Gerardo Diego
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